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martes, 31 de mayo de 2022

Letra minúscula

 

Tan solo atisbo consuelo
al presagio de la muerte en vano
en la impoluta contingencia
de existir en clave alguna.

Tan solo atisbo asilo
a la réplica trenzada de manos
en la salvaje trascendencia
de tus átomos en los míos.

Y así soy, en tanto
en cuanto ciñe mi tiempo,
humano de mis balcones.

Y así verso la prosa
que reposa en informes renglones
el piélago de mi aliento.



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viernes, 18 de marzo de 2022

Bajo la tierra

 
Hay veces que a veces.
No me lo tengas en cuenta.
El fuego arde bajo la tierra,
anida entonces en comburentes
de sumario.
Tan solo finjamos que no soy.


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viernes, 18 de febrero de 2022

Hace muchos poemas

 
A veces no ha lugar abrir los ojos.
Hace muchos poemas 
que no merece la pena
respirar o hundir la sienes 
en la promesa de su metáfora. 
A veces el sentido es democrático,
y por tanto falacia prima,
si al menos logra adherirse 
a la demanda de la vigilia. 
A veces no ha lugar 
el comienzo.
Más henos aquí hendidos
                        de dictado principio.


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domingo, 14 de noviembre de 2021

La costumbre

El problema es la costumbre.
Parasita el rasero alicaído,
lo embriaga de callo y costra,
azuza su punto de fusión y lo sumerge
en el centro de la Tierra.

Es la descarga que condena
a los miembros despatriados
a identitarse en un ser de promesas,
a observar por un agujero
el tacto de lo negado.

Una mierda, vaya.



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domingo, 27 de junio de 2021

Nos secuestraron los caminos

 

 
Nos secuestraron los caminos.
Nuestra lengua inunda el desagüe
de los arcenes desbrozados
derretida de 'aunques' ácidos.
No dan sombra ni albergan
pájaros las ubicuas señales
de tráfico, impuesto insalvable
de sobrevivirse - en cola -.
Apenas aprendí a no agarrar el suelo
- quizá es ahí que lo raptaron -
me llenaron los dedos de resortes
y la nuca de estacas, me entregaron
un sobre pequeño que rezaba
"conservar", con un lacre de marfil que Dios sabe
qué contiene.
Nos cambiaron los caminos por sus rectas
de hierro y Dios sabe
que la Tierra es redonda.


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domingo, 31 de enero de 2021

Tarta de Fresa

 

En la vida hay que hacer
cosas cachondas.
Como la limpieza,
que se empeña
en deshacerse
en ensuciarse,
en fenecer.

¡A veces cuánto daría por otra fregona!
¡A veces cuánto querría dormir la mona!
¡A veces solo querría turrón de Xixona!
¡A veces parece que solo orinase acetona!
 
En la vida hay que hacer
cosas molonas.
Como la compra
que se descompra,
que se come,
que se pospone,
que pesa,

¡A veces me atiborraría solo de Contesa!
¡A veces todo daría por ser princesa!
¡A veces sería un pollino en una calesa!
¡A veces solo hablaría con gran sorpresa
del último giro dramático en Tarta de Fresa!
 
En la vida hay que hacer
cosas prensiles.
Como los dedos,
o las máquinas,
o las sátiras,
o los misiles,
que se tiran,
que se despistan,
porque retumban,
bastante lejos,
qué maravilla,

¡A veces solo querría hacerme papilla!
¡A veces pondría mis huevos en una tortilla!
¡A veces me salen canas por la patilla!
¡A veces tengo almorranas de pesadilla!
¡A veces digo sandeces y nadie las pilla!
¡A veces uso de Biblia a Mamá Ladilla!


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lunes, 25 de enero de 2021

Mi ropa

Soy de roca en la sangre
y de lluvia en las ventanas.
Soy de silencio en el silencio,
de flautas y faunos cuando hierve,
me faltan lobos y me sobran
pájaros de nido hambriento.
Nunca pude correr más
de lo que la vista alcanza,
ni ceder los pasos de mi espalda
a mis pies calados.
No sé coser.
Y por eso cuando me rompe
la ropa, la llevo rota.



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sábado, 16 de enero de 2021

Ancla en las piedras

  

Se revelan los olores,
otrora burla de las bocanadas,
manjares furtivos en esta
vorágine de profilaxis.
Frente al mar, invadido en su frontera
de vestigios y espuma,
se sacude la memoria custodiada
por telas y paredes,
por cautiverios desbocados
de reflejo penitente.

Frente al mar se espera,
y se está.



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jueves, 7 de enero de 2021

Saturno

 
Se descubre mi vista neófita
del parpadeo, zambullida de savia,
hogar y pintura, consciente
de sus milésimas de carestía.
Se tropieza en la ausencia
de abrigo, galopa, se funda,
se desnuda de plomo y despega
cómplice y nativa del aire.
Se acurruca prístina a la orilla
de su Tierra Prometida, acólita
de su ocaso cálido y trotamundos
de todos sus granos de arena.
Se suspende en llamas, propulsada
de gravedad indomable
y trazando anillos fugaces
entre órbitas incompletas.

Se muda a su propia casa.
Se pliega, se guarece, se asoma
a su respuesta omnímoda.
Se encuentra con la tuya.
                                        Al fin.

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sábado, 24 de octubre de 2020

Abismo imitado

 
No hay poesía orillada
a las simas de la contradicción opaca.
No alcanza el alma
sino a agazaparse, desmoronarse de arena lánguida
y extirpada de alegatos.
Malversa el cuerpo las huídas,
la patada, el suicidio, la caricia,
acaso el propio abandono,
sumido en la corrosión implacable
de la carencia.
Pretenden los labios
decirse, mas se agolpan extintos
los conatos de auxilio
en su garganta inundada
de eternas deidades.
Solo aciertan los ojos
a cerrarse. A rescatar en silencio 
paciente de su abismo imitado
las oscuras extremidades dispuestas
a abrazar
la victoria del fracaso irremediable.
 


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lunes, 24 de agosto de 2020

Topos y águilas

 


Se puso a nuestro alcance el umbral
de cada balcón en el planeta,
mas permanecen los ojos igual
de locales, cegados al reverso
del vistazo inabarcable.
Consiste la cura de los párpados
en la costumbre, el refugio, la renuncia
a los cien pájaros, con la mano
guareciendo el pecho velado.
Y así es que la vista se entrena
en imaginar los matices de la sombra
proyectada por nuestras alas plegadas.
 
Ya no guardo ínfulas de águila,
pero tampoco cavaré madrigueras
entre las esperas
de mis gusanos y serpientes. 


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lunes, 6 de julio de 2020

No hay fronteras


Sí que he visto barcos quedarse
anclados frente a la respiración
amenazante de lo eterno,
o acaso ante el bramido
colérico de la muerte.
Sí que he visto montañas enhiestas
como cipreses, tercas
como el tiempo mismo
desbaratar la mirada
de lo próximo,  con su escarpado 
alegato inapelable.
Sí que he visto palabras
esconderse, brazos amedrentados
en la guarida de su torso,
labios lacrados y vistas
de reojo.
Sí que he visto líneas, y barrotes,
y cifras implacables, ebrias
de dicotomía, y he visto
acuerdos, desacuerdos y sesudas
enciclopedias y taxonomías.

Y también he visto sus nuevas ediciones.
Y desde alguna galera sin más
brújula que la ignorancia
he visto criaturas de alas
grises y hogar mudado
- que, solo imagino,
alcanzan a verme -
llover de duda
las respuestas marchitas.

Solo he visto fronteras
trazadas en el artificio
de demiurgos domésticos.


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martes, 9 de junio de 2020

Cae la noche antes


Cae la noche antes de que caiga.
Agoniza el aliento amarrado
al Olimpo ínfimo que mana
de la ausencia inefable, tomado
por los dioses de cicuta
que no se supieron soplido
entre la maleza de tus rezos.

Cae la noche antes,                     
                                        muere el día en su retiro
                     de párpados.


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